La
periodontitis es una enfermedad inflamatoria crónica inducida
por bacterias que destruye el hueso y el tejido conectivo donde se
asientan los dientes. Alrededor del 30 % de los adultos presentan
algún tipo de enfermedad periodontal y entre 7-13 % de la
población adulta tiene una forma generalizada y severa de la
enfermedad que conlleva una pérdida sustancial de dientes o
requiere una intervención quirúrgica.
Durante
los últimos años se han obtenido datos significativos por
numerosos grupos de investigación, donde se muestra que la
gravedad de la periodontitis en adultos está asociada a un
aumento localizado de interleucina-1 beta.
La prueba
de susceptibilidad a la periodontitis detecta variaciones
específicas en los genes de la interleucina-1 alfa y beta. La
presencia de estas variaciones en un individuo suponen un aumento del
riesgo para la enfermedad periodontal de 3-7 veces y para la
pérdida de dientes de tres veces. La combinación de un
resultado positivo de la prueba genética con el hábito de
fumar, conlleva un aumento mucho mayor de probabilidades para que se
desarrolle una forma severa de periodontitis.
Esta
prueba genética de propension hacia una forma grave de
periodontitis puede ser de utilidad al periodontista en el manejo del
paciente. La detección temprana de pacientes de riesgo facilita
las labores de prevención, pudiendo ser aconsejable una terapia
de mantenimiento a intervalos más cortos. Para aquellos
pacientes ya afectados por la enfermedad periodontal la prueba
genética ayuda al periodontista en la elaboración de un
plan de tratamiento personalizado.